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lunes, 27 de noviembre de 2017

Licencia Creative Commons





El video habla de lo que la licencia Creative Commons trata. Esta licencia permite que se pueda copiar y distribuir la información siempre y cuando se respete las condiciones que el autor escoge. Explica el origen de esta licencia y quien la creó. Así como sus características que implica.

Waúl,M.(2012,Mayo 9).Licencias Creative Commons: ¿Para qué sirven?. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=tzVb-GPfOZ0

Derechos de autor

Es importante saber en qué consiste la propiedad intelectual, sobre todo si trabajamos como escritores, así podrás evitar malos entendidos e infracciones a la Ley, mira por qué con esta infografía.


Biblioteca UA. (2013). 8 tips de la propiedad intelectual de los derecho de autor[Ilustración]. Recuperado de https://biblioteca.ua.es

Navega y aprende con seguridad

La mayoría de las personas no sabe usar las redes o sitios web adecuadamente ,por tal motivo se encuentran en riesgo de ser hackeadas. Para evitar estos incovenientes se debe saber utilizar y colocar una contraseña segura, observar los links antes de ingresar a las páginas y otros factores que podrás observar en la siguiente imagen.
Tenlo en cuenta, a todos nos puede pasar.



Navarro, F. (2012). Navega y aprende con seguridad [Infografía]. Recuperado de http://orientafer.blogspot.mx/2012/04/infogra.html

Internet research ethics

This book can provide how to search in the internet and how to do it with ethical. 

This anthology addresses ethical challenges that arise within the field of Internet research. Among the issues discussed in the book are the following: When is voluntary informed consent from research subjects required in using the Internet as a data source? How may researchers secure the privacy of research subjects in a landscape where the traditional public/private distinction is blurred and re-identification is a recurring threat? What are the central ethical and legal aspects of Internet research for individuals, groups, and society?



Fossheim, H., Ingierd, H., Elgesem, D., Ess, C., Larsson, A. O., Lüders, M., ... & Enjolras, B. (2017). Internet research ethics.

domingo, 26 de noviembre de 2017

LA PARTE AMABLE DE LA CUESTIÓN: INTERNET COMO BASE DE UNA ÉTICA DE LA SOLIDARIDAD


A pesar de todo, es curioso pensar que nuevos riesgos suponen también nuevas oportunidades. Este es el caso de las así llamadas autopistas de la información. En mi opinión, Internet tiene la potencialidad de convertirse en una de las estructuras sociales más democráticas y participativas que las nuevas tecnologías de la comunicación hayan traído a un mundo que celebra en estos días el cincuenta aniversario de la Declaración universal de los Derechos Humanos. También es posible que en esta nueva esfera de comunicación y realidad se esté librando una de las batallas fundamentales por la libertad de expresión y, por ende, por algunos de los derechos contenidos en dicha declaración.

Regímenes dictatoriales y países donde las libertades fundamentales quedan frecuentemente entre paréntesis, muestran un creciente celo por restringir e incluso prohibir la libre circulación de información a través de la misma. Los regímenes democráticos también han percibido que Internet es uno de los foros públicos donde el alcance del poder horizontal de los ciudadanos es mayor, donde los intereses de los actores sociales que han monopolizado habitualmente el acceso a los medios de comunicación e información (PTTs, empresas, editoriales, televisiones, etc) pueden quedar más en entredicho, e intentan actuar en consecuencia. En este caso no nos encontramos con medidas abiertamente contrarias al derecho a la libre expresión de las ideas, pero sí con campañas de sensibilización social sobre una serie de conductas delictivas llevadas a cabo a través de Internet (pornografía infantil, propaganda racista, apología del terrorismo y la violencia, etc.) que parecen pedir a gritos la censura previa y la catalogación de los contenidos de las páginas Web en supuesta defensa de los valores morales. En el fondo, resulta interesante la influencia de la tecnología en el mundo de la cultura, y cómo la tecnología puede dotar de significado a un conjunto de principios que acabarían siendo poco más que una buena declaración de intenciones. Esta relación entre tecnología y valores humanos será explorada a continuación.

Por el hecho de ser Internet una infraestructura técnica orientada a proporcionar una cobertura de comunicación barata, horizontal y de ámbito global, las libertades de pensamiento, credo y expresión no sólo deben aplicarse en toda su extensión a las actividades personales que se llevan a cabo en la red, sino que cobran aquí una relevancia que no aparece en los medios tradicionales de comunicación. Teóricamente cualquiera puede exponer sus opiniones a través de estos medios. En la práctica, sólo los grandes grupos de la comunicación y aquellos que componen los variados mecanismos del poder social tienen la posibilidad real de hacer oír su voz. Por el contrario, en Internet muy pocos medios son suficientes para comunicar un mensaje, para hacerlo llegar a todos los rincones del globo. Cualquiera puede crear sus páginas Web, participar activamente en foros de discusión, enviar y recibir mensajes de correo electrónico a un coste prácticamente nulo. En la red, cualquier ciudadano se convierte en emisor y receptor a un tiempo, y la interactividad y la participación se aúpan como las reglas básicas del juego. Todas estas característica son ajenas a los medios tradicionales. Sin una pluralidad de fuentes no se puede hablar de libertad de pensamiento, conciencia o religión. Sin acceso a medios de alcance internacional no tiene sentido hablar de libertad de opinión y de difusión de las mismas sin limitación de fronteras.

La red aparece así como uno de los escenarios donde se dirime una de las más decisivas batallas por la libertad de expresión y, por ende, por los derechos humanos en general. Veremos cómo se llevan a cabo políticas restrictivas de las libertades mencionadas que inciden directamente sobre Internet y los derechos de proveedores y usuarios.

Aquí surge otra nueva dimensión de la relación entre ética y tecnología: Cercenando el acceso y libre uso de la tecnología se apunta directamente a la libertad de opinión y expresión. Por ejemplo, en la antigua un Unión Soviética era preceptivo enviar al ministerio correspondiente una prueba de impresión de las máquinas de escribir e impresoras que se utilizaran en el país. De esta forma el Estado podía identificar fácilmente el origen de un texto subversivo mecanografiado, o el de un texto fotocopiado. Esta "huella digital" de estas máquinas componía un fichero tan infame como un catálogo de presos políticos. La prohibición de antenas parabólicas para la recepción de emisiones extranjeras de televisión vía satélite en algunos países islámicos integristas también son muestra del miedo a que la tecnología sea vehículo de transmisión de ideas que pueden hacer tambalear las conciencias, que pueden poner en cuestión el credo y las opiniones oficiales.

En los últimos años se ha podido ver cómo el interés regulador de la libertad de expresión por parte de los gobiernos se ha centrado también en Internet. En regímenes dictatoriales o de libertades restringidas se intenta censurar el acceso a la Red con la excusa de la defensa de los valores culturales frente al modelo de vida occidental. En muchos casos, el envío de correo electrónico al extranjero o la consulta de páginas Web no autorizadas trae consigo fuertes penas o cárcel. En los regímenes democráticos – es decir, aquellos que siguen el modelo de democracia occidental – contamos con actividades monopolísticas en la Red, intentos gubernamentales de clasificación y filtrado de contenidos, campañas pro censura u orientadas a la creación de alarma social y el flujo transfonterizo de información. Quizá uno de los problemas que más puedan afectar a la nueva configuración ética de la sociedad es la lindistinción entre contenidos ilegales y contenidos inadecuados. En nombre de la protección, por ejemplo, de la infancia, se propugnan mecanismos que restrinjan el acceso a ciertas páginas Web de contenido inadecuado (pornografía, material para adultos, etc.) El problema está en que esta operación precisa un sistema de clasificación de contenidos, lo que en la práctica resulta inviable dado el enorme crecimiento del número de páginas Web y la diversidad de categorías que presentan. Al final, los filtros de clasificación acaban prohibiendo el acceso a sitios Internet que no tienen nada que ver con información sensible.

Ya contamos, por tanto, con un catálogo de problemas éticos relacionados con Internet. El acceso a Internet y su uso como vehículo de transmisión de ideas y de comunicación personal va sin duda a establecer nuevos criterios de diferenciación social. Individuos, empresas, colectivos sociales que no tengan acceso por razones económicas, técnicas o de rechazo psicológico, se encontrarán en una posición precaria a la hora de definir su presente y su futuro. También el nuevo marco técnico marca una nueva frontera entre el comportamiento aceptable y el inaceptable en la sociedad telemática. Se redefinen los viejos enemigos, y así el revolucionario de ayer es el hacker de hoy. Ya que es posible crear el caos con un módem y un computador, es más que probable que el terrorismo acabe cobrando formas mucho más sutiles y peligrosas, más invisibles aunque no por ello menos dañinas para la sociedad. El terrorismo tradicional dejará paso a un terrorismo electrónico que puede paralizar los sistemas vitales de un país, alterando los registros de las cuentas bancarias, las fichas de los pacientes en la Seguridad Social, los sistemas de regulación de tráfico aéreo y terrestre, etc.

Por primera vez contamos con unas nuevas vías de acceso a la información que con una inversión mínima permiten un alcance máximo. Ahora los hombres pueden establecer en la práctica cauces de comunicación que derrumban los muros de la polis aristotélica. Este cambio cualitativo trae consigo nuevas oportunidades de control social horizontal y participación ciudadana, en pro de una mayor transparencia social. Una consecuencia directa será la amenaza al concepto de fronteras nacionales y creación de comunidades electrónicas. Quizá con la aparición de nuevos canales más democráticos de difusión informativa y cultural y la disolución electrónica de fronteras.

Surgirá una nueva paradoja del poder y el control, pues la vulnerabilidad de los subsistemas sociales vitales provoca que cuanto mayor es la sofisticación y la complejidad de los mismos, más difícil resulta detectar un error en el mismo y más fácil resulta atacarlo y ponerlo fuera de servicio. Paralelamente a la aparición del terrorismo electrónico, la guerra de la información sustituye a la guerra fría, y se producirá también lo que podríamos llamar efecto Exocet, según el cual un arma de muy bajo coste (en este caso, un virus informático) puede cargarse a otra mucha más poderosa (un sistema de detección o lanzamiento de misiles). La asimetría de la globalización también preocuparía a un Aristóteles que navegara por los espacios cibernéticos. Cuando las barreras proteccionistas caen, el intercambio es aparentemente libre y total. Sin embargo, los flujos que componen dichos intercambios no caminan en todas direcciones en la misma medida. Existe el riesgo de que los colectivos que producen información y los que sólo reciben información acaben distanciándose cada vez más, de forma nunca se lleve adelante la promesa de un mundo en el que todos tendríamos voz. Las posibilidades son tantas que una nueva ética reclama una protección más imaginativa de la sociedad y de los derechos de los individuos. De hecho, la propia tecnología demanda una protección más global de la libertad de expresión y una redistribución del poder que, por una vez en la historia, podría ser a favor del individuo.

Donas, J. B. (s.f.). ARGUMENTOS DE RAZÓN TÉCNICA. Obtenido de DILEMAS ÉTICOS EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN: APUNTES PARA UNA DISCUSIÓN: http://www.argumentos.us.es/bustaman.htm


CONSECUENCIAS ÉTICAS DE LA METÁFORA DEL COMPUTADOR

La tecnología no cobra relevancia sólo desde su consideración instrumental, sino también en su papel de creadora de metáforas y modelos para definir conceptos básicamente humanos. En este sentido la famosa metáfora del computador adquiere una relevancia especial cuando se aplica al terreno de la toma de decisiones (decision-making). El ordenador aparece en escena no sólo como el instrumento, sino el paradigma ideal de toma de decisiones al ser rápido, fiable, capaz de absorber y manejar cantidades ingentes de información que digiere y transforma sin esfuerzo. No sólo se utiliza para potenciar este proceso, sino que es además una herramienta que expande y amplifica la capacidad intelectual humana, delimitando a su vez el área de problemas que pueden ser racionalmente tratados, redefiniendo y recortando la noción misma de problema. Sólo aquello que es susceptible de ser tratado de forma numérica o simbólica, en términos de valores discretos, cuantitativamente, aquello que arroja una solución óptima única en un número finito de pasos, con una entrada de datos también definibles en forma numérica o simbólica, puede ser definido como problema.

Aquellas cuestiones que no aceptan tal reducción, bien en función del carácter de la particular capacidad de juicio necesario para tomar una decisión correcta, bien en función del tipo de datos necesarios -- como es el caso de los discursos de alta riqueza semántica propios de la poesía, ética y las diversas modulaciones de la filosofía --, son calificados de pseudo-problemas. Los problemas se resuelven; los pseudo-problemas, se disuelven, según el famoso aforismo de la filosofía analítica terapéutica. Todo ello tiene su justificación en el tipo de refrendo que el pensamiento algorítmico ofrece frente al pensamiento integrador humano: la solución algorítmica se presenta a sí misma como reproducible, intercambiable, previsible, fiable, consistente, acorde a reglas que pueden explicitarse y analizarse, carente de prejuicios, desapasionada, neutral y científica.

Cuando un problema es definible en términos algorítmicos, puede aplicarse el ordenador como instrumento o cualquiera de sus metodologías asociadas para su resolución. Sin embargo, cuando un problema no es resoluble en términos algorítmicos, como es el caso de los problemas ético-sociales, se aplica directamente, con toda su fuerza explicativa, la metáfora del ordenador. El conflicto social queda reducido a un problema de comunicación entre componentes discretos de un gran sistema cibernético-social. Los elementos culturales diferenciadores son eliminados en nombre de una lógica de la eficacia que convierte al planeta en un gran mercado único.

En definitiva, la voluntad de control, de dominio, de definición de nuevos espacios de mercantilización de la vida humana se ha vuelto más poderosa, imperiosa y urgente que la necesidad de comprender, de interpretar la realidad, y dicha voluntad supone un afán de conquista que aplasta en su camino todo lo que no entiende o no tiene medios para utilizar en su autónomo beneficio. Quizá no se consiga una sociedad más ética con la simple promoción de nuevos sistemas sociotécnicos o tecnocientíficos, sino con un conjunto de metáforas de identidad del ser humano y de acción más allá de la ciencia y la tecnología. Siguiendo el viejo lema de la mancha de mora, con mora verde se quita, parece que todos los problemas creados por la tecnología tienen su solución en el empleo de nuevas formas y medios tecnológicos. Lo mismo ocurría con el sistema ptolemaico. A cada constatación de una disconformidad entre las posiciones calculadas de los astros en el firmamento según los parámetros del modelo y la observación pura y dura, se introducía alguna modificación ad hoc en los círculos y epiciclos que definían las órbitas celestes. Cuanto más complejo se hacía el sistema para responder a las necesidades de navegantes y astrólogos, más se alejaba de la realidad. A pesar de ajustarse cada vez mejor sus predicciones a los fenómenos observables, no vencía por ello la infinita distancia entre su concepción del cosmos y la realidad.

En una sociedad entendida según el modelo de una tecnología ajena a las grandes cuestiones éticas, donde la sincronía y funcionalidad de todos y cada uno de los componentes son factores esenciales para su correcto funcionamiento, queda cada vez menos espacio para el ser humano y sus características esenciales: la pasión, la esperanza, la falibilidad, el dolor. "Las lágrimas y las alegrías humanas son cadenas para la capacidad de la máquina", escribió J. Ellul en La Sociedad Tecnológica.

Donas, J. B. (s.f.). ARGUMENTOS DE RAZÓN TÉCNICA. Obtenido de DILEMAS ÉTICOS EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN: APUNTES PARA UNA DISCUSIÓN: http://www.argumentos.us.es/bustaman.htm


Principios y código de ética periodísticos

Este sitio web es un recurso de información pública sobre cuestiones relativas a la responsabilización de los medios de comunicación, y ofrece un panorama de los mecanismos de responsabilización y autorregulación existentes en Europa, África, Asia Meridional y Asia Sudoriental.